De la arepera al empleo: los ‘viernes de currículos’ en la diáspora
¿Puede un papelito al lado de una reina pepiada cambiar un destino? En varias ciudades con presencia venezolana, locales criollos están abriendo un turno semanal para conectar currículos con oportunidades. Lo llaman, con cariño y punche, “viernes de currículos”.
Qué está pasando
Dueños y administradores de areperas y cafeterías venezolanas comenzaron a habilitar espacios informales para que la comunidad lleve su CV, haga networking y escuche microcharlas de migrantes que ya pasaron por ese camino. No hay un directorio oficial ni un estándar único: cada local lo adapta a su realidad y aforo.
La tendencia toma forma en barrios donde el acento guaro, maracucho y capitalino ya se reconoce en la cola del café. Es comunidad en estéreo: un sancocho de contactos, tips legales básicos y ofertas honestas de empleo de proximidad.
Cómo funcionan estos encuentros
Normalmente el local anuncia una franja horaria, despeja una mesa para CV impresos o QR, y un anfitrión orienta: desde cómo presentar experiencia en otro país, hasta modismos laborales del mercado local. Suelen surgir minientrevistas espontáneas y cadenas de WhatsApp para dar seguimiento.
Claves para aprovecharlos
- Lleva tu CV en una página, con datos de contacto actualizados y un QR a tu perfil profesional.
- Ten tu pitch de 30 segundos: quién eres, qué sabes hacer y qué buscas.
- Pregunta por requisitos básicos (permisos, horarios, salario aproximado) y anota todo.
- Ofrece algo: referidos, un dato útil, o tu tiempo para apoyar a otro. La rueda gira cuando empujamos juntos.
Dónde encontrarlos
Al no ser un programa formal, estos encuentros se difunden boca a boca y en redes del barrio. Explora los perfiles de areperas y panaderías venezolanas de tu ciudad, grupos en Telegram/WhatsApp de la comunidad y carteleras físicas. Busca señales como “networking”, “bolsa de trabajo” o “currículos el viernes”. Si no ves nada, propónlo con respeto: muchos locales están abiertos a probar.
Por qué importan
Más que entregar un CV, se trata de recuperar agencia y pertenencia. El primer empleo en un país nuevo rara vez es el definitivo, pero suele ser el trampolín. Estos espacios reducen la soledad del trámite, acercan información práctica y, cuando cuadra, cierran con una llamada al lunes.
“Si la patria cabe en un plato, también cabe un currículo. Lo que nos salvó siempre fue la conversa en la mesa.”
Buenas prácticas y cautelas
- Respeta los tiempos del local: es un negocio, no una oficina de empleo.
- Evita entregar datos sensibles de más; comparte lo necesario y confirma la seriedad de cualquier oferta.
- Si eres empleador, sé transparente con condiciones y evita promesas que no puedas sostener.
- Mantén la vibra alta: todos estamos aprendiendo.
Si quieres impulsarlo en tu ciudad
Acércate al dueño del local con una propuesta simple: una hora a la semana, reglas claras, un voluntario que modere y un cartel claro en la puerta y redes. Puedes sumar a profesionales de la comunidad que den microtips: redacción de CV, homologaciones, entrevistas y finanzas básicas.
Un cierre que abre puertas
En Veneco creemos en los puentes que se construyen con arepas, café y calor humano. Si tu barrio ya tiene “viernes de currículos”, cuéntanos dónde y cómo les va. Si están por nacer, aquí estamos para amplificar. Porque cada CV entregado con esperanza es una victoria compartida.