Del dugout al empleo: el softbol que une a la diáspora venezolana
El dugout como LinkedIn de la diáspora: así bateamos oportunidades.
¿Sabías que, en ciudades tan distintas como Madrid, Lima o Santiago, un juego de softbol de fin de semana puede terminar en una oferta de trabajo para el lunes? Detrás del guante y el bate, la diáspora venezolana está tejiendo una red de apoyo que consigue empleo, techo y abrigo sin perder la alegría del diamante.
La pelota que abrió puertas
Lo que empezó como una forma de aliviar la nostalgia —armar equipos con panas, rescatar la tradición pelotera y reírse un rato— se transformó en una red viva. En los últimos años, decenas de ligas comunitarias, organizadas por venezolanos en el exterior, se reúnen cada fin de semana en canchas municipales o parques abiertos. Allí se comparten vacantes, se buscan roommates y se activan colectas cuando alguien lo necesita.
No hay grandes presupuestos ni patrocinantes; hay organización, chat de WhatsApp y ganas de ayudar. El dugout se convirtió en punto de encuentro donde el talento corre de base en base: cocineros, diseñadores, repartidores, programadores, enfermeras y estudiantes se recomiendan oportunidades con la misma velocidad con la que giran el bate.
Conexiones que cambian vidas
En este ecosistema, cada inning trae noticias. Un equipo comenta que su empresa busca personal; otro comparte un formulario para prácticas; un tercero arma una colecta para cubrir un depósito de alquiler. El boca a boca es rápido, directo y, sobre todo, confiable porque viene de gente que ya viste jugar y sabe cómo se batea la responsabilidad.
"Entre innings alguien dijo: ‘buscan ayudante en cocina’. El martes ya estaba firmando. El dugout fue mi LinkedIn."
Jugador venezolano en Madrid.
¿Dónde se juega y cómo encontrar tu equipo?
Estas ligas florecen en ciudades con fuerte presencia venezolana en Europa y América: se organizan en parques, complejos deportivos municipales y canchas prestadas por comunidades vecinas. Suele haber torneos relámpago y juegos amistosos los fines de semana.
Para ubicar una liga cerca de ti, busca en redes sociales y mensajería con términos como “softbol venezolanos + tu ciudad”. Revisa publicaciones recientes, fotos de partidos y normas de juego. Muchas ligas piden compromiso básico (puntualidad, respeto y aportar para bolas o hidratación) y, si no tienes implementos, siempre aparece alguien con un guante extra.
Señales de juego limpio (y seguro)
El espíritu es ayudar, pero cuida tu cancha personal. Algunas prácticas recomendadas:
- Desconfía de ofertas que pidan dinero por adelantado o retener documentos.
- Verifica dirección, contrato y condiciones por escrito antes de aceptar un empleo.
- Pide referencias a quienes ya hayan trabajado con esa empresa.
- Consulta la guía sobre trabajo decente y reclutamiento ético de la OIM y busca apoyo en redes locales de migrantes como la Plataforma R4V.
Oportunidad y orgullo: más que un juego
El softbol criollo en la diáspora es un recordatorio poderoso: se puede competir y, al mismo tiempo, tender la mano. Equipos mixtos, torneos familiares y actividades solidarias han permitido visibilizar el talento venezolano, abrir puertas con empresas locales y fomentar vínculos con otras comunidades latinas.
Quienes participan coinciden en algo: no se trata de anotar carreras solamente, sino de celebrar la identidad que nos acompaña a donde vamos. El diamante se volvió casa: allí nos encontramos, nos cuidamos y nos proyectamos.
Cierre Veneco
Si formas parte de una liga o estás armando la tuya, cuéntanos. En Veneco queremos mapear estas redes, amplificar sus historias y sumar oportunidades. Donde haya un bate y un guante, hay futuro: juntos hacemos equipo, dentro y fuera del terreno.