Hallacas en la oficina: la movida venezolana de fin de año
El fin de año corporativo con sabor a hogar.
¿Te imaginas esa primera mordida de hallaca… en plena sala de juntas? De noviembre a diciembre de 2025, venezolanos en el exterior están llevando hallacas, tequeños y ponche crema a eventos corporativos, convirtiendo las fiestas de fin de año en vitrinas de identidad, empleo y orgullo.
Qué está pasando
La gastronomía venezolana se cuela por la puerta grande de las oficinas: equipos de trabajo piden menús criollos para sus celebraciones y proveedores venezolanos responden con calidad y storytelling. En ciudades como Madrid, Buenos Aires, Santiago, Lima, Ciudad de México, Miami, Toronto y Lisboa, esta tendencia se siente en grupos comunitarios, marketplaces locales y ferias de fin de año.
Detrás hay una diáspora que supera los siete millones de personas, según la plataforma R4V, multiplicando sabores, contactos y oportunidades donde antes había nostalgia.
“La hallaca no es solo un plato; es una carta de presentación de quiénes somos.”
Por qué importa
No es solo comida: es integración. Las empresas descubren diversidad auténtica y los emprendedores venezolanos suman ingresos, visibilidad y conexiones que abren puertas para todo el año. En tiempos de balances, cada bandeja de tequeños es también un microcontrato, un cliente recurrente y una historia que mejora el ánimo del equipo.
Cómo lo están logrando
Cooperar para crecer
Muchos se organizan en cooperativas de temporada: uno cocina, otro coordina compras, otro entrega y alguien gestiona redes y facturación. Así bajan costos, suben estándares y cumplen tiempos de oficina.
Cocinas compartidas y calidad
El uso de cocinas compartidas (ghost kitchens) facilita escalar pedidos sin invertir de más. La clave: higiene, puntualidad y emplatados profesionales que luzcan en reuniones y after offices.
Relato que conecta
Además de sabor, cuentan la historia: qué significa la hallaca, por qué el pan de jamón emociona, cómo el ají dulce cambia el juego. Ese relato convierte un catering en experiencia cultural.
Consejos y cuidados (sin perder el sazón)
Emprender con alimentos implica cumplir normas sanitarias y fiscales locales. Requisitos, permisos y registros cambian según ciudad y país, y pueden actualizarse sin aviso.
- Consulta portales oficiales municipales/estatales para licencias y manipulación de alimentos.
- Documenta alérgenos e ingredientes; impresos claros generan confianza.
- Define mínimos de pedido y ventanas de entrega para horarios de oficina.
- Ten un menú compacto: hallacas, tequeños, ensalada de gallina y un postre icónico.
Para orientación sobre inclusión económica y emprendimiento migrante, revisa los recursos de la OIM: programas de medios de vida.
Dónde se siente con más fuerza
Según reportes comunitarios y la actividad en redes y marketplaces locales, la movida se ve en polos con alta presencia venezolana y oficinas: corredores Madrid–Barcelona, Buenos Aires, Santiago, Lima, CDMX y zonas de EE. UU. como Miami y Houston, además de Toronto y Lisboa. No es uniforme, pero el boca a boca va encendiendo la chispa ciudad por ciudad.
Lo que viene
Después de diciembre, muchos proveedores mantienen líneas corporativas para desayunos, bienvenidas de equipo y eventos culturales. Lo que arranca como “catering navideño” puede convertirse en cartera estable si se cuida la relación y se escucha al cliente.
Veneco te acompaña
En Veneco creemos que cada hallaca servida afuera es un puente nuevo. Si estás montando tu menú o conoces empresas interesadas, comparte tus datos y aprendizajes en nuestros espacios comunitarios. Hagamos que esta temporada nos una, nos dé trabajo y nos recuerde que, donde hay un venezolano, hay futuro.