La Navidad veneca toma mercados del mundo: arepas y gaitas en alto
¿Te imaginabas escuchar gaitas y oler arepas en un mercado navideño de Madrid, Toronto o Buenos Aires? En diciembre de 2025, la diáspora venezolana convirtió ferias locales en vitrinas de sabor, música y orgullo: una Navidad hecha de reencuentros, emprendimiento y comunidad.
Lo que está pasando
En ciudades con alta presencia veneca, los puestos de comida y artesanías venezolanas se multiplicaron en mercados y ferias de temporada. Empanadas humeantes, pan de jamón, hallacas por encargo y mesas con guacamayas tejidas o nacimientos criollos convivieron con coros que se atrevieron a cantar La Grey Zuliana y aguinaldos tradicionales.
El fenómeno no es casualidad: la comunidad se organiza, comparte cocinas, se apoya en redes y toma espacios abiertos al emprendimiento migrante. Según la plataforma R4V, la movilidad venezolana supera los 7 millones de personas reportadas hasta 2024 (R4V), y esa energía creativa ya se siente cada diciembre en el mapa.
“Donde suena una furra y se abre una arepa, hay patria portátil.”
Ciudades donde se siente fuerte
- Madrid y Barcelona (España): puestos con hallacas, dulces de lechosa y shows acústicos en ferias barriales.
- Buenos Aires (Argentina): areperas pop-up y gaitas en plazas, con colas de curiosos.
- Santiago de Chile: panes de jamón y tequeños triunfan en mercaditos artesanales.
- Ciudad de México: fusiones de arepa con chiles locales y posadas con cuatro.
- Toronto y Montreal (Canadá): chocolate caliente con papelón, pasapalos en mercados invernales y coros binacionales.
Cómo lo están logrando
La receta combina creatividad y formalidad. Emprendedores se agrupan para compartir costos de puestos, alquilan cocinas certificadas por horas y coordinan logística con asociaciones vecinales. Las redes sociales sirven de vitrina, pero el boca a boca sigue mandando: los vecinos vuelven por el sabor y la historia detrás de cada plato.
Importante: permisos, horarios y tarifas varían por ciudad y pueden cambiar sin aviso. Antes de montar un puesto, consulta normativas locales y organizadores de la feria correspondiente; no asumas que lo de este año será igual el próximo.
Por qué importa a la diáspora
Estos espacios mezclan ingresos extra con visibilidad cultural. Un puesto bien atendido puede abrir puertas a catering, alianzas con restaurantes o clases de cocina. Para músicos y artesanos, tocar o exponer en temporada ofrece públicos diversos y contactos para el resto del año.
Mirando a 2026: claves y señales
Si piensas participar el próximo año, observa desde ya: ¿qué productos se agotaron primero?, ¿qué medios de pago prefirió la gente?, ¿qué ferias apoyaron propuestas migrantes? Documentar costos y horas pico ayuda a decidir con cabeza fría cuando se abran nuevas convocatorias (que suelen anunciarse por municipalidades, asociaciones de comerciantes o centros culturales).
La colaboración es el atajo: compartir transporte, turnos y difusión baja costos y multiplica alcance. Y no olvides el toque identitario: un mini set de gaitas o una nota sobre el origen del plato convierte la venta en experiencia.
Orgullo que se comparte
La Navidad veneca en el mundo es más que nostalgia: es una promesa de futuro. Entre luces, harina y tambora, convertimos el exilio en hogar compartido. Si armaste o visitaste un puesto venezolano este diciembre, cuéntanos tu historia y etiqueta a Veneco. Juntos mapeamos esta ruta de sabor y música que nos vuelve a juntar, estemos donde estemos.